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RIP, TAV

Dani Maeztu 2012/05/14
Entre tanta ostentación, aquella ciudadanía que hasta ahora no se oponía, comienza a reflexionar sobre la necesidad y pertinencia del TAV.

Requiescat in Pace (descanse en paz), Tren de Alta Velocidad. En la deriva hacia la definitiva y necesaria lapidación del capi- talismo, sólo les queda una punta de lanza a los gestores del dinero público: La Nueva Red Ferroviaria Vasca, o dicho sin eufemismos, el Tren de Alta Velocidad. Ese proyecto megalómano y fantasma que comenzó en 2006, y sigue caminando sin que los recortes económicos, el paro, el necesario decrecimiento, los cambios de Gobierno, ni ningún otro factor de la crisis socieconómica le afecte. Proyecto fantasma, en dos de las acepciones del término: fantasma por presuntuoso, en la venta de sus supuestos beneficios potenciales; y fantasma por fantasioso, porque cada día que pasa, el TAV como elemento integrador de nuestro sistema de transporte se aleja de la realidad que vive el ciudadano. Quizás haga falta repetirlo y subrayarlo en negrita: tendrá paradas en las tres capitales de la Comunidad Autónoma Vasca, sí; pero no servirá para enlazar los pueblos de la costa, las comarcas interiores y la mayoría de núcleos urbanos con esas tres capitales.

Quienes nos oponemos al TAV vemos con tristeza que esta macroinfraestructura se haya convertido en la fatal excepción que confirma la regla. Los gestores de lo público están dispuestos a recortar en cualquier cosa, hasta en las bajas del personal del sector público; sin embargo, siguen utilizando el Tren de Alta Velocidad como último estandarte del sistema capitalista que nos ha traído a esta situación. Situación que en nuestro territorio tiene la particularidad de que ha sido agravada por el despilfarro en la obra pública y en las infraestructuras. Ese despilfarro continúa.

Además, creo que la ciudadanía cada día está más perpleja ante lo que sucede con el TAV y los políticos. Opino que Patxi López y Mariano Rajoy ven pasar el tren sin frenos que representa a la ciudadanía en crisis, lleno de vagones con parados y paradas, lleno de gente en dificultad, y siguen echando leña para que el convoy, cada día más repleto, no se detenga.

Dos ejemplos. El Gobierno de Rajoy metió el machete en los presupuestos, redujo la inversión y el gasto, redujo en prestaciones sociales, anuncia 10.000 millones de euros menos en educación y sanidad; y por el contrario, proclamó la mayor inversión de su historia en la Y vasca (314 millones de euros). ¿No pensó Montoro que alardear de ello irritaría a la desempleada, al desahuciado, a la becaria, al cineasta o a la investigadora, entre otros?

Su colega defensor y compinche de la megalomanía Patxi López le facilitó el camino un día antes. El lehendakari dijo, el 2 de abril, que «invertir en el TAV era una medida anticrisis». O sea, que cualquier parlamentario se puede ahorrar las iniciativas parlamentarias que interpelen al lehendakari sobre medidas para crear empleo. Visto lo visto, su respuesta podría ser que su mejor, único e infalible plan contra el desempleo es la construcción de esta infraestructura. ¿Qué pensará ese encofrador, generalmente extranjero, que trabaja en los túneles del TAV doce horas diarias durante siete jornadas seguidas, que tiene hasta que quemar sobrantes de dinamita, para pasar a duras penas de los mil euros? Quizás sea esta la salida social a la crisis del señor López.

Y entre tanta ostentación de ambos gobiernos, aquella ciudadanía que hasta ahora no se oponía, comienza a reflexionar sobre la necesidad y pertinencia del TAV. ¿Merece la pena tanto gasto? ¿Merece la pena tanta pérdida medioambiental? ¿Merece la pena tanta precariedad laboral? Parece claro que el contexto ha cambiado. De ahí el empeño de algunos políticos en justificar la obra. En su gestación, intentaban que nos imagináramos a nosotros mismos dentro del TAV, rodeados de ejecutivos europeos bien pertrechados de adelantos tecnológicos; y a este paso, podremos ver vagones semivacíos que transportan a una elite que quiere alargar el capitalismo, aunque para ello tengamos que renunciar a todos los derechos sociales y laborales que generaciones anteriores labraron con su lucha.

De salida, viendo la nueva coyuntura, hagan una comparación: ¿no sería más productivo invertir en construir provisiones para los mayores, en empleos relacionados con el cuidado y su bienestar como la sanidad, la educación (mucho más duraderos que los trabajos de construcción del TAV)? ¿Y ello no beneficiaría en mayor medida a más personas de esta sociedad?

¡Qué empeño en presentar al TAV como el adalid de capitalismo, del pseudoprogreso y de riqueza económica! Señores y señoras gestoras, lo volvemos a repetir, utilizamos las negritas para escribir otra obviedad, España es el país europeo con más kilómetros de alta velocidad y con mayor tasa de paro. Cambien de argumento; perdón, cambien de excusa.

RIP, TAV

Dani Maeztu 2012/05/14
Entre tanta ostentación, aquella ciudadanía que hasta ahora no se oponía, comienza a reflexionar sobre la necesidad y pertinencia del TAV

Requiescat in Pace (descanse en paz), Tren de Alta Velocidad. En la deriva hacia la definitiva y necesaria lapidación del capi- talismo, sólo les queda una punta de lanza a los gestores del dinero público: La Nueva Red Ferroviaria Vasca, o dicho sin eufemismos, el Tren de Alta Velocidad. Ese proyecto megalómano y fantasma que comenzó en 2006, y sigue caminando sin que los recortes económicos, el paro, el necesario decrecimiento, los cambios de Gobierno, ni ningún otro factor de la crisis socieconómica le afecte. Proyecto fantasma, en dos de las acepciones del término: fantasma por presuntuoso, en la venta de sus supuestos beneficios potenciales; y fantasma por fantasioso, porque cada día que pasa, el TAV como elemento integrador de nuestro sistema de transporte se aleja de la realidad que vive el ciudadano. Quizás haga falta repetirlo y subrayarlo en negrita: tendrá paradas en las tres capitales de la Comunidad Autónoma Vasca, sí; pero no servirá para enlazar los pueblos de la costa, las comarcas interiores y la mayoría de núcleos urbanos con esas tres capitales.

Quienes nos oponemos al TAV vemos con tristeza que esta macroinfraestructura se haya convertido en la fatal excepción que confirma la regla. Los gestores de lo público están dispuestos a recortar en cualquier cosa, hasta en las bajas del personal del sector público; sin embargo, siguen utilizando el Tren de Alta Velocidad como último estandarte del sistema capitalista que nos ha traído a esta situación. Situación que en nuestro territorio tiene la particularidad de que ha sido agravada por el despilfarro en la obra pública y en las infraestructuras. Ese despilfarro continúa.

Además, creo que la ciudadanía cada día está más perpleja ante lo que sucede con el TAV y los políticos. Opino que Patxi López y Mariano Rajoy ven pasar el tren sin frenos que representa a la ciudadanía en crisis, lleno de vagones con parados y paradas, lleno de gente en dificultad, y siguen echando leña para que el convoy, cada día más repleto, no se detenga.

Dos ejemplos. El Gobierno de Rajoy metió el machete en los presupuestos, redujo la inversión y el gasto, redujo en prestaciones sociales, anuncia 10.000 millones de euros menos en educación y sanidad; y por el contrario, proclamó la mayor inversión de su historia en la Y vasca (314 millones de euros). ¿No pensó Montoro que alardear de ello irritaría a la desempleada, al desahuciado, a la becaria, al cineasta o a la investigadora, entre otros?

Su colega defensor y compinche de la megalomanía Patxi López le facilitó el camino un día antes. El lehendakari dijo, el 2 de abril, que «invertir en el TAV era una medida anticrisis». O sea, que cualquier parlamentario se puede ahorrar las iniciativas parlamentarias que interpelen al lehendakari sobre medidas para crear empleo. Visto lo visto, su respuesta podría ser que su mejor, único e infalible plan contra el desempleo es la construcción de esta infraestructura. ¿Qué pensará ese encofrador, generalmente extranjero, que trabaja en los túneles del TAV doce horas diarias durante siete jornadas seguidas, que tiene hasta que quemar sobrantes de dinamita, para pasar a duras penas de los mil euros? Quizás sea esta la salida social a la crisis del señor López.

Y entre tanta ostentación de ambos gobiernos, aquella ciudadanía que hasta ahora no se oponía, comienza a reflexionar sobre la necesidad y pertinencia del TAV. ¿Merece la pena tanto gasto? ¿Merece la pena tanta pérdida medioambiental? ¿Merece la pena tanta precariedad laboral? Parece claro que el contexto ha cambiado. De ahí el empeño de algunos políticos en justificar la obra. En su gestación, intentaban que nos imagináramos a nosotros mismos dentro del TAV, rodeados de ejecutivos europeos bien pertrechados de adelantos tecnológicos; y a este paso, podremos ver vagones semivacíos que transportan a una elite que quiere alargar el capitalismo, aunque para ello tengamos que renunciar a todos los derechos sociales y laborales que generaciones anteriores labraron con su lucha.

De salida, viendo la nueva coyuntura, hagan una comparación: ¿no sería más productivo invertir en construir provisiones para los mayores, en empleos relacionados con el cuidado y su bienestar como la sanidad, la educación (mucho más duraderos que los trabajos de construcción del TAV)? ¿Y ello no beneficiaría en mayor medida a más personas de esta sociedad?

¡Qué empeño en presentar al TAV como el adalid de capitalismo, del pseudoprogreso y de riqueza económica! Señores y señoras gestoras, lo volvemos a repetir, utilizamos las negritas para escribir otra obviedad, España es el país europeo con más kilómetros de alta velocidad y con mayor tasa de paro. Cambien de argumento; perdón, cambien de excusa.

Greba

Dani Maeztu 2012/03/26
  • Greba
Langileak, lan eskubideen bide horretan aurrera begiratzen jarraitu behar dugu! Horretarako, greba egiteko gonbidapena luzatzen dizue Aralarrek.

“Historia garaikidean egin diren lan erreforma guztietan atzera egin izan dugu; gerora ez dugu galdutakoa berreskuratu eta orain berriro atzera egingo dugu”. Gaurko balio duen esaldi hori atzokoa da, zehazki, 2010eko urrikoa. Zapateroren gobernuak ekonomia eta enplegu alorrean zeraman nora eza zuzentzeko edo, lan erreforma onartu zuen, eurek diseinatutakoa eta EAJren babesarekin onartua. 2010eko lan erreformaren inguruan Eusko Legebiltzarrean izan genuen eztabaidan bota zuen alderdikide batek esaldi hura, eta egun hartan zeukan esangura bera dauka 2 urte beranduago esanda ere.

Hipotesi faltsua eta zinikoa gizarteratzen ari dira: krisi sozioekonomikotik ateratzeko guztion esfortzua behar omen da. Eta gezur bikoitza da: sakrifizioak ez dira alde guztietan ematen ari eta ez dago bermerik sakrifizioak egiteak herritarrak lagunduko dituenik, alegia, sakrifizioak egitearen onurak herritarrei itzuliko zaizkigunik. Orain arte bestelako ereduak izan ditugu. 90 hamarkadan lan erreforma bi egin zituen Alderdi Sozialistak, garai hartako krisiaren aitzakiarekin, eta krisitik atera arren langileen kalterako hartu ziren neurri horietan ez zuten atzera egin.

Badu zer pentsatu gaur egungo gizarteak. Laneko eskubideei dagokionean behintzat atzera egiten ari garela dirudi. Gure aitite eta amamek, gure gurasoek, irabazitako eskubideak galtzen ari gara eta baliteke gure seme-alabei uzten diegun egoera gaurkoa baino urratuagoa izatea. Aurreko belaunaldietako langileek irabazitako eskubideak galtzen ari gara eta atzerako bide horri muga bat jartzea beharrezkoa da. Helburu horrekin, greba eguna deituta dago datorren eguenerako. Langileak, lan eskubideen bide horretan aurrera begiratzen jarraitu behar dugu! Horretarako, greba egiteko gonbidapena luzatzen dizue Aralarrek.

 

Argazkia laboromnia.blogspot.com

Liberación nacional, liberación social

Rebeka Ubera 2012/02/10
PODEMOS decir casi sin miedo a equivocarnos que las personas que militamos en los partidos políticos, en los sindicatos u otros movimientos sociales hemos llegado a hartar a la sociedad. Llevamos años hablando de la grave crisis socioeconómica que estamos padeciendo, y presentando proyectos a la sociedad, cada uno por su lado, por lo menos los que nos situamos en el espacio de izquierdas; aunque esos proyectos no hayan podido llevarse a cabo por diferentes razones. Pero aun así, más de uno dirá, no sin razón, que "mucho hablar y poco hacer".
Colaboración

Liberación nacional, liberación social

Secretaria de organización de Aralar, por Rebeka Ubera - Viernes, 10 de Febrero de 2012 - Actualizado a las 05:26h

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PODEMOS decir casi sin miedo a equivocarnos que las personas que militamos en los partidos políticos, en los sindicatos u otros movimientos sociales hemos llegado a hartar a la sociedad. Llevamos años hablando de la grave crisis socioeconómica que estamos padeciendo, y presentando proyectos a la sociedad, cada uno por su lado, por lo menos los que nos situamos en el espacio de izquierdas; aunque esos proyectos no hayan podido llevarse a cabo por diferentes razones. Pero aun así, más de uno dirá, no sin razón, que "mucho hablar y poco hacer".

Y parece ser que lo peor está aún por llegar, que seguiremos recibiendo palos del alumno aplicado de Merkel, de Rajoy y su equipo, tanto en nuestros derechos sociales como laborales, en nuestra soberanía económica y social; y también en nuestros servicios sociales. En nuestro sistema público, en general. En estos últimos años se han implementado políticas neoliberales con una visión a corto plazo, sin ninguna vergüenza: situando las instituciones a merced de los bancos, alejándolas del control público; destruyendo empleo en nombre de la reactivación de la economía; promoviendo la privatización, en nombre del futuro; expandiendo la deslocalización, en nombre de la iniciativa. Nos han sumergido en una crisis estructural global, o dicho de otra manera, el modelo de desarrollo ha llegado al límite. Aunque siguen insistiendo a la desesperada, queriendo controlar el déficit, suministrando dinero público a la banca; destruyendo la inversión pública a espaldas de la ciudadanía.

Pero no nos podemos quedar de brazos cruzados ante esta situación. No podemos engañarnos a nosotros mismos. Porque, entre otras cosas la liberación social de nuestro pueblo está en nuestras manos. Porque el entramado institucional que hemos configurado nos ha dotado de herramientas basándose en los derechos históricos que nos corresponden como pueblo. Aunque la realidad administrativo-política está muy lejos de la Euskal Herria que deseamos, y aunque la utilización de esas herramientas y la dirección de las políticas que se han aplicado por medio de ellas han ido encaminadas a la debilitar la soberanía en el sentido más amplio, entre otras cosas, en nombre del capital y de la economía globalizada.

El resto de los pueblos de Europa, en el camino de la independencia, están debatiendo y tomando decisiones con absoluta naturalidad basándose el derecho a decidir, e introduciendo en el debate razones económicas, sociales y laborales, además de las argumentaciones identitarias.

Nosotros también, además de profundizar en nuestra cultura democrática y dar pasos en la reivindicación de nuestros derechos sociales, económicos y laborales, tenemos que utilizar todos los medios institucionales, sindicales y sociales para implementar políticas encaminadas a dar la vuelta al modelo que nos ha llevado a esta crisis. Deberíamos comenzar a plantear alternativas profundas y valientes, en el camino de la soberanía. Sin esperar a la soberanía, para no perder los derechos obtenidos mediante años de lucha. ¿Pero, cómo hacerlo? ¿Siguiendo jugando los partidos, sindicatos y otros agentes que reivindicamos otro modelo a "buenos y malos" y siguiendo marcando nuestras diferencias? O, ¿actuando conjuntamente?

Somos conscientes de la dificultad de llegar a acuerdos, y más si cabe acuerdos amplios y profundos. La autocrítica y la reflexión no son prácticas habituales en nuestra cultura política. Todos queremos el poder, pero todos no podemos tenerlo. Todos queremos marcar el camino. ¿O es que hay alguna idea mejor que la de uno mismo?

Pero no podemos fallar ante el nuevo tiempo que se nos avecina. Es mucho lo que está en juego. Hay personas de por medio. No podemos perder unos derechos que se han obtenido mediante la lucha. Tenemos instrumentos para ello: capital humano; iniciativa (no hay más que ver la iniciativa empresarial y de cooperativas que ostentamos); unas cajas que tenían un origen social y público; una base formativa fuerte; la fiscalidad…

Por lo tanto, lleguemos a unos acuerdos de mínimos hablando menos y haciendo más. Cada uno desde su ámbito, pero buscando espacios comunes. Tomando las calles entre los partidos, sindicatos y la ciudadanía en general. Trabajando y desarrollando acuerdos en el camino de la soberanía, tomando los derechos humanos, la justicia social y la sostenibilidad (la real y no la marca publicitaria) como ejes principales para que nuestro pueblo, Euskal Herria, tenga futuro. Construyendo la alternativa. Haciendo política con mayúsculas mediante las pequeñas políticas.

¿Incineración? Existen más alternativas

Rebeka Ubera 2011/12/28
El debate de los residuos y su gestión, que aunque sea de forma soterrada siempre está presente en la política guipuzcoana, ha vuelto a salir a la palestra a raíz de los acuerdos presupuestarios de cara a 2012. El debate, no podía ser de otra forma, se centra en la fase de cierre del ciclo de la gestión de los residuos, es decir: incineradora sí o no. Parece ser que tendremos 6 meses por delante para intentar que las diferentes posiciones en torno a esta cuestión se vayan acercando y podamos adoptar la decisión más adecuada y conveniente para el territorio.

Me atrevería a decir que estamos cada vez más cerca de llegar al final de ese debate y que pronto quedarán en el olvido posicionamientos esteriles que se han dado a lo largo del mismo, porque la correlación de fuerzas del territorio por un lado, y una situación insostenible con unos vertederos obsoletos, por otro, nos obliga a abandonar posiciones extremistas. Al fin y al cabo, no existen recetas mágicas para la gestión de los residuos, pero tampoco una única alternativa, menos aún, en un mundo en el que la tecnología da pasos de gigante de un día para otro. Y la tecnología es un factor determinante en la gestión de los residuos, porque a pesar de que se recojan de la forma más selectiva y eficaz de la que seamos capaces, debe ser tratada. Solo con recogerla no desaparece.

La situación que tenemos en Gipuzkoa es preocupante: vertederos de un sistema caduco que siguen abiertos, traslados de nuestra basura a otros territorios, un debate falso entre el 5º contenedor y el puerta a puerta en lugar de impulsar sistemas de recogida que se adecúen mejor a las características de cada lugar, una hipoteca económica y normativa consecuenca de una apuesta por macroinfraestructuras basadas en la incineración y un largo etcetera.

Del camino realizado hasta ahora, tendríamos que recabar aquello procesos y sistemas que han dado resultados positivos y desterrar los que no han funcionado. Sólo así, superando las actitudes extremistas y abandonando las posiciones inmovilistas enrocadas en los proyectos de cada cual, podremos ofrecer a la ciudadanía un sistema para la gestión de los residuos lo más ecológico, social y económico posible. Un sistema que analizado en su globalidad permita la mayor eficiencia energética posible, el mayor nivel de reciclaje y el mínimo en generación de residuos, y se base en tecnologías punteras.

Existen alternativas para una gestión integral de los residuos, partiendo desde la reducción de la generación de residuos y de la mejora del reciclaje, para terminar la fase de cierre con infraestructuras cuyas emisiones no serían peligrosas. ¿Por qué no una gasificación a la que previamente se le han restado los metales? Aplicamos tratamientos térmico-dinámicos –geiser box–para una mayor selección y homogeneización de los residuos y para quitar los metales. El calor que sale de la planta de gasificación se utilizaría, a su vez, para generar energía.

Cabe destacar que hay sectores en los que existe una desconfianza en torno a la gasificación, desconfianza que se debe en gran medida a que algunos suministradores de tecnología para plantas incineradoras modifican sus procesos de incineración levemente y los denominan gasificación, pese a ser incineraciones camufladas.

Pero estamos hablando de dos procesos distintos y como tal están gatalogados. La incineración es un proceso en el que se da una combustión por la presencia de oxígeno en el proceso, cosa que no sucede en la gasificación. Los fenómenos de base son totalmente diferentes. En la gasificación no se generan dioxinas, furanos... por el hecho de que no se dan las condiciones necesarias para su generación al tratarse de un proceso sin oxígeno.

Diferenciar la gasificación y una incineración camuflada es una tarea sencilla: si el gas que se genera en el proceso se puede utilizar en un motor ubicado a distancia estaríamos hablando de gasificación, si el gas generado hay que utilzarlo practicamente en el lugar en el que se genera, estaríamos ante una incineración optimizada, que algunos llaman también gasificación.

El objetivo energético de la incineración es generar calor que, mediante una turbina de vapor, pueda convertirse en electricidad (eficiencia muy baja). Por otra parte, con la gasificación, generaríamos un combustible gaseoso –mucho más eficiente– que, hoy en día, se utiliza para generar electricidad, pero que también podría utilizarse, en el futuro, como sustituto de los combustibles fósiles.

Otra de las ventajas de esta apuesta es que, comparándola con la incineradora, es viable a una escala mucho menor, con lo que se evitarían macroinfraestructuras y permitiría tratar ls residuos más cerca de donde se generan.

Por lo tanto, recetas mágicas no, pero sí hay alternativas para la gestión de residuos. Éste puede ser un ejemplo.

Abstentzio kritikoa, konfiantza botoa

Rebeka Ubera 2011/12/23
Aralarrek abstentzioa eman die 2012ko aurrekontuei. Abstentzioa 2012ko aurrekontuei bide emateko. Gure apaltasunetik arduraz jokatu nahi izan dugulako betiko lez. Gauden momentu gogor, zail hauek, inoiz baino gehiago arduraz jokatzea eskatzen dutelako.

Gauden egoeran, 2011ko aurrekontuak luzatzea, sarreren eta gastuen arteko desoreka oraindik gehiago areagotuko lukeelako. Jasanezina bihurtuko litzakeelako egoera, batik bat gure lurraldeko kontu ekonomikoak.

Hainbatetan esan dugu, eta gaur ere berresten gara, Ezkerraren helburua ez da izan behar, defizita murriztea. Baina ulertzen dugu, Foru Aldundiak aurreko gobernu neoliberaletatik heredatu duen egoera finantzieroa bereziki zaila dela eta etengabeko zorpetzeari muga jarri behar zaizkiola, foru instituzioek hondoa jo ez dezaten. Baina ezin gara gotortu ere jasotako heredentzian.

Aurrekontu hauek inflexio puntu batean kokatzen ditugu. Transizio fasean. Eta espero dugu, benetan, 2012garren urtea izango dela norabide berria finkatuko duen urtea eta horren isla izango direla 2013rako aurrekontuak.

Badakigu aldaketa momentuak zailak direla, are gehiago gauden egoera ekonomikoa ikusita.

Zaharra ez da oraindik hil eta berria ez da oraindik jaio. Horrexagatik, gure abstentzioak ikuspegi kritikoa adierazteaz gain, konfidantza bozka ere izan nahi du. Foru gobernu berriari adierazten diogun konfidantza bozka.

Saiatu ginen gure zuzenketen bidez aurrekontua hobetzen, baina emaitza ez zen gure gustokoa izan. Hala ere, pozten gara aurrera atera ahal izan ditugun lau zuzenketa horiei esker uholdeak kaltetutako nekazal ustiapenak, garraio publiko gabezia izugarriak dituzten herri txikiak, nekazaritza ekolojikoaren aldeko apostua egin duten baserritarrak eta Goiherriko Nazioen mundu ekimena eta garatzen ari diren dokumental interesgarria nolabait sarituak izango direlako.

Gipuzkoak eta Euskal Herri osoak aldaketa behar du. Aldaketa behar dugu. Aldaketa ezkerretik. Eta aldaketaren norabidea ezkerretik bermatzeko bidea egin nahi dutenek Aralar bidelagun izango dute, gure ezkerreko ikuspegi kritikoarekin baina baita gure leialtasun guztiarekin ere.

2012ko aurrekontuak, etorkizuneko inflexio puntu

Rebeka Ubera 2011/12/01
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Gipuzkoako Foru Aldundiko 2012ko aurrekontuak egungo erakunde zaharkituetatik garai berrietara egokitutako erakunde eraginkorrak egituratzeko inflexio puntu izan behar dira.


Kontuok aztertzen hasita, ezin gara mugatu, orain arte inplementatu diren politika neokapitalisten balorazioa egitera edo irakurketa tekniko ekonomiko bat egitera huts-hutsean. Saiatu beharko ginateke aurrekontuetatik haratagoko irakurketa politiko, sozial, instituzional sakonagoa egiten, dagoeneko gauden agertoki politiko berria ere erakundeetara eramateko, berauek gizartearen beharretara egokitzeko, herritarrak dituzten beharrak benetan erantzun ditzaten. Benetan gizartearen isla izan daitezen.

Azken urteetan aurrekontuek egin duten ibilbidearekin, zera ondoriozta genezake: krisiaren aurrekontuak direla. Garai aldaketarenak. Aldaketa, zentzurik zabalenean hartuz: mundu mailako krisiak erakundeetan izandako eragina, krisiari aurre egiteko instituzioen gaitasun eza (erakundeek ez dutela krisia sortu, baina konpondu ere ez), aplikatu diren neurriek krisia arindu beharrean sakondu egin dutelako, eta dituzten bitartekoak —inbertsio soziala, fiskalitatea eta planifikazioa— erabiltzeari uko egin diotelako. Eta, nola ez, erakundeen arteko eskumenak, organoak, sozietate publikoak arautzen dituzten legeak ez direlako ukitu nahi izan, euskal udalen legea edo Lurralde Historikoen legea, esaterako.

Gipuzkoako aurrekontu propioa 679 milioi euro izango da. 2007koa 821 milioi euro izan zen, eta 2008koa, 799 milioi euro. Iazko aurrekontuetatik %19 jaitsi da. Datuetan sakontzen jarraitzen badugu, ikus genezake Foro Aldundiaren baitan, departamentuak elkartu arren, departamentuen aurrekontua behera joan dela. Azpimarratzekoak Kultura, Gazteria eta Kirol departamentua (-19%), Berrikuntza, Landa Garapen eta Turismoko departamentua (-32%) eta Ingurumena (-38%).

Departamentu horiek kontuan hartzekoak dira, beraien jaitsiera ez delako soilik 2011tik 2012ra izan, aurreko urteetatik dator, eta jaitsiera beti lineala izan ez den arren, orotara, balantzea negatiboa izan da.

Progresibitatea galtzea eta diru sarrerak etenik gabe gutxitzea ekarri duelako, ahantzi ezin dugun beste datu objektibo funtsezko bat: 2006an ezarri eta urtez urte sakondu duten erreforma fiskala.

Beraz, datu guztiak aztertu ostean, zera ondoriozta genezake: goia jo dugula, ez dagoela diru sarrera eta gastuaren arteko orekarik, zorpetzea jasanezina dela, gizartean dauden beharrei eta sortu ditugun beharrei erantzun ezinda gabiltzala eta estaldura soziala mantentzeko eta areagotzeko zailtasunak daudela.

Datu ekonomikoak erakundeetatik ezartzen diren politiken ondorio besterik ez dira. Azken urteotan agerikoa izan da daukagun eskumen funtsezkoena, fiskalitatearen tresna, ez dela behar bezala erabili. Eman zaion erabilera erakundeak ahultzeko eta herritarren artean bidegabekeria gehitzeko izan dela; populismoarekin makilatuz, baina gehien dutenak gutxiago aportatuz ogasunari eta zama fiskala langileriaren bizkar utziaz.

Horrek ondorio latzak dakartza guztiontzat, sistema publikoa ahultzen duelako inoiz baino behar handiagoa dagoenean, zailtasunak daudenean herritarrei babes soziala eskaintzeko, erantzunak emateko udaletxeen bidez, Osakidetzan, hezkuntzan…

Erakundeetako inbertsioak azpiegiturak eraikitzera bideratu dira. Hori izan da ekonomiaren sustapenaren ardatza. Horrek finantzaketari aurre egin izanik, eta urteetarako ekonomikoki eta legalki hipotekatuta utzi gaitu, gure erakundeak merkatuen menpe jarriaz. Bide horren adibide garbi bat: Bidegi sozietate publikoa, 900 milioko zorrarekin eta beraren finantzazio arauei baldintzatua.

Badakigu ezkerraren lehentasuna ez dela zorraren kontrola eta murrizketa. Baina bai, pertsonak oinarri eta helburu izanik, guztiona izango den kalitatezko sistema publikoa indartzea. Horregatik, orain arteko bidea erradikalki aldatu beharra dago, inbertsioa zerbitzu sozialetara bideratuz, gisa horretara enplegua susta daitekeelako eta, aldi berean, estaldura soziala areagotu.

Eredu produktiboa eraldatzeko ordua da, krisira eraman gaituen eredu neoliberala albo batera utziaz, eta XXI. mendera begirako eredu sozio-iraunkorrak garatzeko neurri politikoak ezarriaz.

Zentzu horretan, aurrekontuetan doikuntza eragiketa egitearekin ez da nahikoa. Premiazkoa da erakundeek haien arteko harreman sarea aldatzea. Eskumenak hiru erakundeetan izan beharrean, erakunde bakarrean izateko, eraginkortasunez kudeatzeko. Azken finean, bikoiztuak dauden sozietate publiko eta koordinazio organoak ekiditeko.

Horretarako, ezinbestekoa da Lurralde Historikoen legearen eztabaida agenda politikoan jartzea, alderdikeriak, botere kuotaren irizpideak albo batera utziaz, gizartearen hobe beharrez eta sistema publiko sozial indartsua xede izanik. Ondorioz, akordio politiko zabal, handiaren beharra dago eta, 2012a, nahitaez, inflexio puntu izan behar da. Beraz, has gaitezen Lurralde Historikoen legearen eztabaidarako bidea ireki eta ongarritzen.

EkoPropaganda 2020

Dani Maeztu 2011/10/11
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Felicidades, señor Lehendakari. Por fin comparto con usted el análisis que hace de parte de la realidad.

Efectivamente, tiene usted razón cuando afirma que Euskadi necesita un nuevo modelo de desarrollo y de consumo, un nuevo modelo de progreso. Así presentó el plan EkoEuskadi 2020 en Leioa, haciendo pública esa confesión que tan acertada me parece. Incluso llegué a emocionarme con la declaración de intenciones que hizo, poniéndole arduas tareas a su propio gobierno, y no al ajeno, aunque el futuro puede ser incierto. Afirmó que fortalecerán los sistemas de protección social; preservarán los recursos naturales y la biodiversidad; minimizarán la dependencia energética; desarrollarán un sistema educativo con valores y de calidad; e implantarán una administración pública moderna, abierta, eficiente y transparente.

Brillante lo que aquel día expuso, sinceramente; aunque  he de reconocer que mi vena de político en la oposición se imponga al optimismo, e instale en mí cierto escepticismo. ¿Por qué será? Le confieso, empecé a sospechar de su sinceridad cuando escuche términos maltratados y manoseados como movilidad sostenible, bienestar social, respeto al medio ambiente, y palabros de nuevo cuño como ecoeficiencia y ecoinnovación. ¿Será propaganda? Pensé.

Le recomiendo un sociólogo estadounidense llamado Eric Hoffer, que nos ofreció una bonita frase sobre la propaganda: “La propaganda no engaña a la gente, sino que simplemente les ayuda a engañarse a sí mismos”. Creo que usted y los miembros de su gobierno, si son sinceros y creen todo lo que afirmó usted aquel día, deben estar cayendo en este mal, el de engañarse a sí mismos. Porque afortunadamente, gran parte de la ciudadanía que escucha su discurso sabe que lo que propone es ciencia ficción, no porque no pueda realizarse, sino porque el día a día de su gobierno evidencia que no cree en lo que predica.

Francamente, al margen del atrezzo “verde” que utilizó aquel día (vestido ecológico de la presentadora, las invitaciones hechas con material reciclado, el escenario reutilizable, consumo de productos ecológicos, escultura ecológica conmemorativa del evento, etc.), la política de su gobierno dista mucho de ser realmente sostenible.

Aralar lleva toda la legislatura intentando ayudarles a comprender lo que podría favorecer en el desarrollo sostenible. O sea, tratamos de aportar iniciativas para que su gobierno haga los deberes, los deberes que ustedes mismo se ponen. De hecho, en este plan EkoEuskadi 2020 ustedes ponen la meta; y la concretan: 3% del PIB en I+D+I; reducción en un 20% de emisiones de efecto invernadero; etc.

Me he tomado la molestia, por ello, de elaborar una lista a modo de recordatorio para que su gobierna siga trabajando para que todos seamos felices en el 2020. He enumerado una serie de puntos aprobados en el Parlamento Vasco, a propuesta de nuestra formación (aunque eso sea lo de menos): diseñe la estrategia energética para el año 2020, y ábrala al debate ciudadano, no sólo al lobby energético; haga cumplir los convenios laborales de cada territorio en la contratación de las obras públicas; implante la tarjeta única en la red de transporte público de la CAV; elabore el plan territorial sectorial de canteras y habilite una partida para recuperar las que estén en desuso; y cumpla lo aprobado en el Parlamento sobre vivienda protegida, reservando el 50% de las promociones públicas al alquiler. Y le cito, de paso, algunas iniciativas que, aunque su partido votara en contra, fueron aprobadas (quizás ante su nueva ecofiebre igual cambian de postura): paralizar proyectos de macroinfraestructuras de transporte, e implementar una visión racional del territorio (se ahorrará unos cuantos euros, de paso, contantes ahora y de deuda después); ayude al agro vasco posibilitando que los comedores de la administración pública consuma productos locales. La lista es larga, pero no quiero abrumarle.

Ya ve, son cosas concretas y humildes, pero ¿qué mejor punto de partida para ir avanzando en asuntos más ambiciosos?

Por cierto, en la presentación de EkoEuskadi elaboraron una escultura con nuestros deseos. Si rebusca entre ellos, encontrará nuestro sueño: el de construir un país verdaderamente cohesionado entre capitales y comarcas interiores, con tren pero sin TAV. También es posible. Mientras seguimos discutiendo, no me venda más sueños, no haga más EkoPropaganda.

Al señor Mikel Cabieces

Dani Maeztu 2011/10/04
(Carta publicada en GARA, en la sección Cartas al Director). El 6 de septiembre su cabecera publicó un artículo titulado «Nadie se acordó de ti, Mycola», escrito por quien suscribe esta carta. Aquella reflexión suscitó cierta irritación en el gabinete del Delegado del Gobierno, Mikel Cabieces. Así me lo hizo saber su jefe de gabinete, en un escrito remitido al grupo parlamentario de Aralar, pidiéndome una rectificación por decir algo que supuestamente no era cierto.

Mycola era el nombre del trabajador fallecido en un accidente laboral en las obras del TAV en Eskoriatza, en diciembre de 2010. Cuando el 29 de julio los dirigentes de las insituciones que impulsan este tren fueron a inaugurar el cale del tunel de Albertia, ninguno de ellos mencionó expresamente a Mycola Vyscheky. Cabieces dijo, simple- mente, que era un día «gozoso y festivo», y durante su intervención quiso recordar a «una persona, un trabajador que falleció en esta obra», mostrando además, su intención de que «cualquier accidente que se produzca sea eso, algo imprevisible e inevitable». Tras escuchar el audio completo de la intervención del señor Cabieces, a este parlamentario no le queda otra intención que la de ratificarse en la crítica que realizó en el artículo publicado el 6 de septiembre. La cuestión, no fue simplemente el hecho de citar o no, con nombres y apellidos o sin ellos, a uno u otro fallecido.

La cuestión es, Señor Cabieces, que resulta doloroso, cuando ya van 5 trabajadores fallecidos en las obras del TAV, que usted haga referencia a los accidentes como algo imprevisible. Mi intención era la de denunciar las condiciones laborales en las que trabajan los cientos de trabajadores de las obras del TAV. Por ello, le invito a que se reúna con los sindicatos, a que visite las obras, a que repase los expedientes de los accidentes... y a que si realmente está preocupado por los fallecidos, exija el cumplimiento de la proposición no de ley que se aprobó por unanimidad en el Parlamento Vasco el 26 de mayo del 2011.

Así, la polémica entre usted y yo sobre si se acordó o no de un fallecido no será en vano.

La izquierda es demagógica y vive fuera de la realidad

Iosu Murgia 2011/09/29
Demagogia y estar fuera de la realidad son los dos conceptos más utilizados por los partidos social-demócratas y de derechas cuando tienen que intervenir a nivel politico en contra de las propuestas de la izquierda.

Cuando estaba en juntas generales defendiendo los postulados socio-económicos de Aralar no se en cuantas ocasiones tuve que oír estas frases de grandes economistas como Jose Luis Bilbao y su flamante diputado de hacienda que también ejerce de vice-presidente de la BBK (tiene %&//nes que a esto no se le llame incompatibilidad ente política y empresa).

Recuperar el impuesto de patrimonio era demagógico y fuera de la realidad porque se fugaban los capitales. Ahora sin embargo se nos dice que se puede recuperar y que no afecta tanto a las clases medias como se intentó vender en su día

En su día Aralar propuso un impuesto a la banca en la línea de la tasa Tobin, una tasa que llevan reclamándose desde hace más de 15 años.

Durante 15 años hemos tenido que oír que esta tasa Tobin era una idea de hippies y de izquierdosos que no saben de economía. Hemos tenido que oír al Diputado de Hacienda decir que es una propuesta demagógica y fuera de la realidad y resulta que ahora es una de las medidas principales para salvar la crisis.

Julio Verne también fue calificado como persona fuera de la realidad por sus contemporáneos porque estos eran incapaces de mirar y ver el futuro.

Esto mismo les pasa a los grandes economistas y políticos social-demócratas y de derechas actuales que nos son capaces de mirar el futuro porque están demasiado centrados en mantener su privilegiado presente económico rememorando mejores tiempos económicos del pasado y calificando de demagogos y de estar fuera de la realidad a aquellos que proponen soluciones y miran al futuro como lo hace la izquierda, como lo hace ARALAR.