Poca mano izquierda, señora Zabaleta
Todavía tengo en mi cabeza algunas de las perogrulladas que la consejera Zabaleta nos dijo el lunes, cuando intentaba justificar el cierre de un servicio de atención jurídica especializada a personas inmigrantes denominado HELDU. Este servicio se había convertido en una referencia tanto para la regularización de estas personas como para el asesoramiento de trabajadores/as municipales que son la puerta de entrada para los inmigrantes en la burocracia occidental.
Para comenzar, la Consejera Gemma Zabaleta nos dijo que la contratación del servicio HELDU era irregular. Pues si así lo estima, señora Zabaleta, pónganlo en manos de sus servicios jurídicos y que hagan lo que tengan que hacer. Pero personalmente empiezo (como ciudadano) a estar harto de que las irregularidades en contrataciones se conviertan en titulares de periódicos en vez de expedientes sancionadores o diligencias previas.
Y a partir de ahí llegó la retahíla de frases preparadas. Por lo que recuerdo sus argumentos sonaban así: “ no se pude permitir contratar con empresas privadas servicios que se pueden cubrir con recursos públicos”; o “ los servicios deben ser públicos y universales”. No está mal su reflexión, pero quizá debería de empezar a soltar frases como esa en la Comisión de Gobierno, por ejemplo, cuando tenga delante al señor Bengoa (consejero de Sanidad). Sería de gran utilidad recordarle al consejero que este año tiene pensado gastarse 243 millones de € en conciertos con empresas privadas, y reñirle porque todo ello lo ha decidido sin que exista un debate sobre la necesidad de invertir ese dinero en la sanidad pública para que, nuestra sanidad, precisamente, sea eso, publica y universal.
Pero no, empezamos a aplicar, con mano izquierda eso sí, la tijera en un servicio que costaba un millón de euros y que asistía a personas inmigrantes.
Pero el mitin populista no acabó ahí, el culmen llegó con la reiteración, tanto por parte de la consejera como del viceconsejero, que se deben aplicar los fondos públicos con sostenibilidad y evitando duplicidades, como se había detectado ocurría en el sistema. Yo me pongo a pensar, y creo que tampoco nos vendría tan mal que en los servicios asistenciales nos pasáramos por más, y no por menos.
Pero tiene (poca) gracia escuchar la frase de boca de una consejera de un gobierno, que sin tapujos, apoya, incentiva, impulsa… un aeropuerto en cada capital de una comunidad de 7000 km2, un superpuerto a 100 km de otro, un tren que sin utilizar ni un kilometro de la red ferroviaria ya existente, va a unir esas capitales que ya tienen puerto y aeropuerto. Y suma y sigue, suma y sigue...
Y la consejera nos viene hablando de duplicidades y utilización sostenible de recursos públicos, cuando con el dinero que se van a gastar en cualquiera de las infraestructuras citadas podríamos tener un servicio de asistencia jurídica especializada para cada habitante de la CAPV.
Señora Zabaleta quizás usted se crea sus discursos, y hasta sean sinceros, pero mire a su alrededor: mire de qué gobierno forma parte, y se dará cuenta de que la credibilidad que tiene es la misma que el señor BotÍn en una rifa benéfica.
