Cambiar a contenido. | Saltar a navegación

Ezkerrekoa eta abertzalea

Secciones
Herramientas Personales
Usted está aquí: Inicio Blogs Iritzi artikuluak Topics Berdintasuna

Berdintasuna

03/09/2009

La historia como excusa

Etiquetas:

Carta de la representante de la Ejecutiva Nacional de Aralar, Maribel Castelló, publicada en el Diario Vasco y Noticias de Gipuzkoa.

La historia como excusa
 
Detrás del debate de la participación igualitaria en las fiestas populares se manejan algunos conceptos cuyo único objetivo es impedir de facto que, las mujeres que así lo deseen, se integren con todos sus derechos de ciudadanas en las fiestas de sus pueblos.
 
Es el caso del articulo del Sr. Lekuona, que apela a la historia para justificar un modelo de Alarde, en este caso de Hondarribia, constituido únicamente por hombres, en el que las mujeres solo podemos participar, una vez en la vida y como cantineras, representando un rol y un papel totalmente parcial de lo que somos las mujeres como personas.

Es evidente que el origen de los alardes viene determinado por un hecho histórico, en este caso un hecho  de guerra, pero también es muy evidente que se ha folclorizado de tal manera que en su aspecto exterior no tiene nada que ver son lo que fue su origen.
 
Y es que los alardes son  una tradición viva, una Fiesta, y lo que tiene vida evoluciona para convertirse en un reflejo de lo que es la sociedad en cada momento, ahora muchos mas igualitaria, de otra manera simplemente seria "un fósil" y todo el mundo sabe que los fósiles están muertos.
 
Los alardes son simplemente una fiesta de participación universal. ¿Y esto quiere qué quiere decir? Pues simplemente, que no se le pide a nadie el D.N.I., que es igual que sea de Hondarribia o de Irun, de cualquier ideología política de cualquier religión o cualquier raza, y ahora también hombre o mujer. Es un acto de autoafirmación colectiva de cohesión social, donde todos y todas nos reconocemos.
 
A llegado la hora y las mujeres reclamos nuestro sitio en la fiesta, reclamamos nuestro derecho a ser parte activa de ella, a disfrutar desde dentro a vivir y a sentir de la manera que nosotras queramos; en definitiva, a elegir como queremos vivirlas, porque también a nosotras nos lo legaron nuestros antepasados. ¿O no somos hijas del  pueblo?
 
La sociedad que usted nos plantea en su articulo, sr. Lekuona, es anacrónica y muy ofensiva para las mujeres. Afirmar que si el papel que hacían antes los hombres en los alardes lo hacen ahora las mujeres es "una vulgar prostitución de la historia", es simple y llanamente una barbaridad difícilmente digerible por una sociedad mínimamente progresista, y democrática, esta afirmación define perfectamente la ideología que usted representa, arcaica, discriminadora y antisocial hacia las mujeres.
 
Las personas que defendemos por el contrario una sociedad más justa e igualitaria en la que hombres y mujeres compartan derechos y deberes no dude usted que seguiremos apoyando y acompañando en sus reivindicaciones en cualquier lugar de Euskal Herria a quienes deseen disfrutar de las fiestas también con esas premisas, dándoles nuestro apoyo y calor humano, porque es evidente después de leerle a usted, que lo necesitan.