Estatuaren eleaniztasunaz
Gaurko (2009-06-21) Publico egunkariaren 44. orrialdean oso elkarrizketa interesgarria egin diote Joan Sola Hizkuntzalari katalan ospetsuari.
Katalanaren egoeraz eta geroaz duen iritzia ematen du Joan Solak besteak beste. Gauza interesgarri asko esaten ditu eta elkarrizketa leitzea guztiz gomendagarria da, euskararen egoeraz ere lezioren bat ikas dezakegulako. Hona galdera batzuen erantzunak:
¿Qué opina de los que critican el
catalán que habla el president
Montilla?
A mí me resulta indiferente que no
hable una lengua genuina. Es más
importante el ejemplo que da al hablar
y defender nuestra lengua. Es
absurdo pensar que como no pronuncia
las s sonoras estas se van a
perder. No hace ningún daño a nadie
y los que han hablado mal de
Montilla y su lengua se han equivocado.
Criticarlo es de cretino. El señor
Montilla, dentro del ambiente
en el que ha vivido, creo que lo ha
hecho muy bien. Y habla una lengua
bastante buena. No podemos
estar discutiendo sobre eso cuando
tenemos problemas mucho más importantes.
Usted culpa a los políticos de la
situación de la lengua…
La clase política nunca se ha creído
que el catalán deba ser considerado
tan importante como el castellano,
y la situación se degrada cada vez
más. Nos dicen que no es para tanto,
que las estadísticas dicen que el
catalán se recupera, que se hacen
tantos cursos para adultos… pero
la percepción del ciudadano no es
esa, se da cuenta de que todo eso es
mentira. Pero en vez de decir que estamos
viviendo unos años muy difíciles,
en un mundo muy complejo,
en vez de reconocerlo y poner
los medios para superarlo lo niegan
porque no se quieren enfrentar al
Gobierno central. Sólo recuperando
la autoestima como pueblo y como
entidad política, del nivel que sea,
pero sin estar subordinado a nadie,
te sentirás más fuerte para defender
también tu lengua. No nos engañan
ya con la propaganda televisiva y las
estadísticas. Tienen que plantar cara.
Y el Estado español ser plurilingüe
de una vez.
¿Entonces la única solución es
tener un Estado propio?
Yo no digo eso. Digo que la única
manera de salvar la lengua es tener
una concepción política de este país
no subordinada. ¿Cómo debe ser?
El ideal evidentemente es la independencia,
pero podría haber una
fórmula intermedia tan digna como
esa. Como pasa en Suiza, Canadá o
Bélgica por ejemplo, que son países
donde la situación lingüística no está
tan podrida como aquí.

