El Ararteko retrocede en la visión que de las víctimas del terrorismo da en su último informe
El informe sobre víctimas del terrorismo es un informe que se ha demorado en el tiempo y parte de una visión más reducida del universo de las víctimas de lo que este mismo parlamento ha trabajado en los últimos años. En ningún caso la condición de víctima otorga la razón, ni la verdad política en ningún caso, como se afirma en el informe del Ararteko. Es una afirmación que no tiene ningún sentido y que esperamos sea corregido por la propia institución.
Valoración del informe del ARARTEKO en relación a la
“Atención institucional a las víctimas del Terrorismo en Euskadi”
Una primera cuestión previa de forma. No nos ha parecido ni oportuno, ni correcto, que un informe de este calado, sobre un tema tan complejo y delicado haya sido presentado al parlamento en un periodo inhabil, y por tanto no haya sido presentado a los distintos grupos representados en él. Creemos que esta institución se debe al parlamento en su conjunto, no solo a su presidenta y por tanto los informes deben ser presentados ante la comisión de derechos humanos, en el que todos los grupos puedan valorar su contenido. Esta petición ya se lo hemos traslado al propio ARARTEKO y esperamos que de aquí en adelante se proceda con más diligencia hacia la pluralidad representada en la cámara.
En cuanto al contenido, se trata de un informe que se ha demorado en el tiempo, como la propia institución reconoce, y no recoge los pasos y el camino que hemos desarrollado otras instituciones como el propio parlamento o el GV para ir avanzando en esta materia, por lo que parte de una visión más reducida del universo de las víctimas de lo que este mismo parlamento ha trabajado en los últimos años.
Aunque el propio ARARTEKO argumenta que uno de las razones por las que se ha retrasado el informe es precisamente que “las iniciativas de las instituciones y administraciones públicas en el ámbito de la atención a las víctimas del terrorismo se han incrementado y ha costado más de lo previsto incorporarlas al informe”, sin embargo, no incorpora ni el informe de la Dirección de Atención a las Victimas del Terrorismo, ni el informe de la Dirección de Derechos Humanos presentado en este parlamento en junio de 2008, en relación a las víctimas que no son de ETA.
Si incluye las víctimas de otros grupos armados en los listados, pero no en los testimonios recogidos. Y no hay ni una sola mención a lo que la propia Directora de la Oficina de Atención a las Víctimas del Terrorismo, Maixabel Lasa dijo en comparecencia este mismo mes de junio en relación a las víctimas que se han quedado fuera de la ley, y que estaban recogidos en el informe de la dirección de derechos humanos:
“A nuestro juicio, el desarrollo de la idea de la deslegitimación de la violencia terrorista requiere, para ser creíble y completa, una respuesta de los poderes públicos a todas las situaciones de victimización injusta provocadas ene l marco del contexto violento vivido en Euskadi en las últimas décadas… Que responda a parámetros de justicia, de la que son acreedoras todas aquellas personas que sufrieron un mal que no se merecían.”
Es más, afirma que es “complementario” cuando deberían decir que no aporta novedades respecto a lo ya realizado sobre las víctimas de ETA en otros informes. Incluso lo dicen: “el estudio específico de las victimaciones cuyo análisis fue encomendado paralelamente a la Dirección de Atención a las Víctimas del Terrorismo y a la Dirección de Derechos Humanos queda, en principio, fuera del objeto de este texto”, Con lo cual están diciendo CLARAMENTE que este informe trata sólo de las víctimas de ETA, y en ese caso no se debería titular y da a entender que es sobre todas las víctimas del terrorismo.
Por tanto, tenemos más de los mismo que se ha hecho en los últimos años, pero sin recoger lo más novedoso, que es el camino recorrido para ampliar la mirada, que insisto recoge también la comparecencia última de Maixabel Lasa. Más de lo mismo, porque todo el trabajo está fundamentado en las víctimas de ETA: análisis, datos, experiencias de victimación, relatos, conclusiones… sólo se escapa el anexo en el que muestra una tabla personalizada de víctimas en las que han incorporado otras autorías, sin ser todas. Desde la explicación del origen (p.39) dice taxativamente que “la elaboración de este informe extraordinario responde a un compromiso profundo de la institución del Ararteko con las víctimas del terrorismo y sus derechos, particularmente necesario ante la persistencia de la acción terrorista de ETA”. Da a entender que para el ARARTEKO ese “compromiso profundo con las víctimas del terrorismo y sus derechos” es sólo con las víctimas de ETA.
Lo vuelve a decir en la página siguiente “ La institución del Ararteko se ha centrado en la víctimación terrorista producida y que se está produciendo en la CAPV. No es cierto, sólo se fija en un colectivo, que evidentemente es mayoritario, pero no el único. Y que eso se haga tras conocerse las cifras de junio de 2008, no es comprensible. Ene l informe de la Dirección de Victimas del Terrorismo en relación a las víctimas de otros grupos armados se citan 66 muertos y 63 heridos. Todas estas personas adquieren los requisitos para ser consideradas “víctimas del terrorismo”. Además, no puede decir el Ararteko que no quiere inmiscuirse un año después, ya que en el informe de DDHH se mencionan 109 personas muertas o desaparecidas y 538 víctimas heridas por actuaciones abusivas de las fuerzas de seguridad de estado, fuerzas para-policiales o extrema derecha.
Por eso es incomprensible que amplíe el abanico del concepto de víctima sólo a los amenazados por ETA y no a estos otros colectivos. En ese sentido, queremos resaltar que es una buena aportación la recogida de testimonios en primera persona de las víctimas de persecución, pero la ampliación a la mirada no se puede quedar ahí. En esta cuestión se ha avanzado ya, se viene realizando un trabajo que además la propia directora de víctimas ha dicho que quiere retomar para profundizar en ello, y en este camino, este informe parcial no solo no aporta ninguna novedad, sino que retrocede. De ahí nuestra visión crítica: no puede ser que para cuando avanzamos un paso en un tema tan delicado como este, se intente retroceder dos.
Pero además de retrotraernos a esta visión más reducida, en la parte final del informe, en el apartado de conclusiones y recomendaciones, el Ararteko entra más de lo que es habitual y lo que le corresponde, en debates políticos que aún están abiertos en nuestra sociedad.
- En relación con el derecho a la participación apoya sin tapujos una pretensión política de algunos partidos y algunas asociaciones de víctimas cuando dice “Se debe considerar la demanda de las víctimas, apoyada en evaluaciones científicas, de poder contribuir con sus testimonios directos en las aulas”. Esta es una cuestión que PP y PSE quieren modificar en el Plan para la Educación para la Paz que contó con el apoyo mayoritario de esta cámara y que es un debate pendiente. También hay estudios pedagógicos y científicos que avalan la tesis contraria. Se pueden trasmitir las vivencias de la victimación sin la presencia directa en las aulas, que apareja muchísimos problemas
- En relación al derecho a la Justicia marca también su posición en un debate que está abierto también, cuando dice que estudiará las iniciativas de la inclusión del terrorismo en el catálogo de los crímenes internaciones que son competencia de la Corte Penal Internacional.
- Pero lo más grave es cuando en relación al derecho a la verdad dice que “debe reconocerse social e institucionalmente que las víctimas del terrorismo, incluyendo las personas amenazadas, representan un verdad política porque han sido atacadas y/o amenazadas por simbolizar la pluralidad ciudadana de la sociedad vasca y defender la libertad.
Esta afirmación que en el pasado ya había realizado algún líder de derechas y algunos portavoces de algunas asociaciones de víctimas, ha sido rechazado por el resto de las formaciones políticas casi por unanimidad, es un debate superado. Porque ni todas las víctimas han sido asesinadas por defender la libertad, hay muchas que simplemente pasaban por ahí, y en ningún caso la condición de víctima otorga la razón, ni la verdad política en ningún caso. Es una afirmación que no tiene ningún sentido y que esperamos sea corregido por la propia institución.


Arartekoaren eginkizuna
"Arartekoa Eusko Legebiltzarrak pertsonen eskubideak babesteko duen goi ordezkaria da, Euskal Autonomia Erkidegoko herri-administrazioen (Eusko Jaurlaritza, foru aldundiak, udalak edo administrazio horien mendeko beste erakunde publiko batzuk) jarduera eta politika publikoei dagokienez".
Eta, "Ararteko erakundearen eginkizun nagusia da herritarrak arretaz hartzea, administrazioaren jarduera oker edo legez kontrakoen kontra egiten dituzten kexei dagokienez, eta kexok prozedura jakin baten arabera bideratzea..."
Dudarik gabe ETAk giza eskubideak urratzen ditu, eta ez nator ARARTEKOAk ETAri egiten dizkion kritikak kritikatzera (barka errepikapena). Baina, nire uste apalean, ARARTEKOA ez da egoera horretatik babestu behar gaituena (horretarako, agian, Giza Eskubideen Zuzendaritza eta Biktimen Arretarako Zuzendaritza daude); ARARTEKOAk, hark aitortzen duenez, herri-administrazioen jarduera eta politika publikoen arloan jardun behar du. Ez dut uste ETA herri-administrazioaren parte denik.
Ordea, ARARTEKOAk bere txostenetan, ohikoetan eta berezietan, egundoko garrantzia ematen dio gai honi, eta Legebiltzarrean aurkezten duenean, atal horrek hartzen ditu, berbarako, PP eta PSEren txalo nagusiak. Jakina, ETA kritikatzen den bitartean, herri-administrazioen gehiegikeriak bigarren plano batean gelditzen dira. Bitxia da, beraz, eta ARALARrek esan duenarekin bat eginda, biktimei buruzko azterketa batean, herri-administrazioek (poliziak) eta talde parapolizialek (lotura zuzena dute Estatuarekin) eragindako biktimei berebiziko arreta eman beharrean (hura baita ARARTEKOAk duen betekizun nagusia, herri-administrazioen gehiegikerietatik herritarrak babestea), bestelako saltsetan sartzen da, txalo-eskergarri.